-Cada uno tiene lo que merece, la vida da lo que tiene que dar, lo que ganamos cada día a pulso, a veces nos intenta engañar dándonos momentos felices, o igual tendemos a engañarnos a nosotros mismos buscando una felicidad que no existe, pero llega un momento en que tenemos que asistir a nuestro propio juicio en el que nosotros mismos somos el acusado, el denunciante, el defensor y el juez.
Bien.. y ahora ¿Qué hacemos? estamos aqui frente a nuestra conciencia, nuestros sentimientos y chocamos contra los hechos, volvemos atrás una y otra vez a repasar en que punto nos hemos perdido, dónde hemos perdido esa sonrisa, dónde dejamos que todo se esfumase y bien, seguimos defendiéndonos intentado echar balones fuera, itentamos echar mano del orgullo y del amor propio, convencernos a nosotros mismos que todo fue por una buena razón, que todo estaba justificado, que pese a todo teniamos que hacerlo por algo en concreto, pero derrepente aparecen los sentimientos y dan su versión de los hechos, aqui ya no hay marcha atrás tanto la cabeza como el resto se callan solo se oye un eco, de hecho poco más se podia oir, entonces cuando se callan los sentimientos es cuando aparecen los remordimientos, la nostalgia... El juicio parece haber terminado, has perdido, pero poco se puede perder cuando no hay nada que perder... Entonces cuando crees que todo ha terminado es cuando aparecen los recuerdos y eso es algo que ya nada podrá borrarlos.
Bien.. y ahora ¿Qué hacemos? estamos aqui frente a nuestra conciencia, nuestros sentimientos y chocamos contra los hechos, volvemos atrás una y otra vez a repasar en que punto nos hemos perdido, dónde hemos perdido esa sonrisa, dónde dejamos que todo se esfumase y bien, seguimos defendiéndonos intentado echar balones fuera, itentamos echar mano del orgullo y del amor propio, convencernos a nosotros mismos que todo fue por una buena razón, que todo estaba justificado, que pese a todo teniamos que hacerlo por algo en concreto, pero derrepente aparecen los sentimientos y dan su versión de los hechos, aqui ya no hay marcha atrás tanto la cabeza como el resto se callan solo se oye un eco, de hecho poco más se podia oir, entonces cuando se callan los sentimientos es cuando aparecen los remordimientos, la nostalgia... El juicio parece haber terminado, has perdido, pero poco se puede perder cuando no hay nada que perder... Entonces cuando crees que todo ha terminado es cuando aparecen los recuerdos y eso es algo que ya nada podrá borrarlos.

